Las horas sagradas

Por: ALEJANDRA PEÑA

Cuando estaba embarazada bromeábamos con mi esposo diciendo que nuestro bebé era el pasante de la casa, esto bajo la premisa de que siempre lo más importante seríamos el uno para el otro.

Cuando nació nuestro bebé conocimos ese amor infinito del que tanto se habla, ese sentir que te explota el corazón y ese pensar que no se puede querer más y descubrir cada día que si se puede.

Así también descubrimos que por unos meses, varios, nuestro tiempo ahora estaba enfocado a esta nueva personita que depende 100% de nosotros y fue aterrador.

Como pareja, siempre hemos sido muy pareja, nos disfrutamos al máximo y no existe la palabra aburrimiento entre los dos, así sea estar en silencio el uno con el otro es delicioso.

Aprender a ser papás cuesta, más aún cuando no has vivido a un bebé de cerca, pero se aprende, cuesta también destinar un espacio para estar en pareja y cuando se logra es sagrado.

Para nosotros es nuestro espacio, esas dos o tres horas en el día, que son más bien en la noche, en donde volvemos a ser los dos y podemos disfrutarnos como siempre.

No ha sido fácil hacer este espacio, pero es necesario para seguir conectándonos y creciendo juntos.

Apenas se duerme nuestro bebé, nos alegramos muchísimo e incluso a veces hacemos un pequeño baile de victoria. Cenamos juntos y el 90% de las veces lo logramos hacer sin los celulares, ahí podemos aprovechar y conversar sobre nuestro día, sobre que nos preocupa y buscar formar de resolverlo, hacer planes de fin de semana o paseos e incluso chismear sobre cosas que nos hemos enterado.

A veces alcanzamos a ver una serie juntos y cuando nos enviciamos dos o tres capítulos (que sin duda pasan factura al día siguiente) y es delicioso porque estamos solo los dos en la cama, sin nuestro pasante, abrazados conectados.

Ser papás una de las experiencias más hermosas que se puede vivir, pero también lo es ser pareja. Disfrutar de esta persona de quien nos enamoramos y nutrir esa relación a diario es importante. Las invito a conectarse a diario con sus parejas, buscar unos minutos y disfrutarse, recordemos lo rico que es querer y sentirnos queridas.

¿Ustedes como comparten en pareja? Nos gustaría mucho que nos cuentes cómo creas tu espacio y así mejorar nuestras experiencias.

 

Una respuesta a “Las horas sagradas”

  1. Hermoso! Pero vuelve a escribirlo cuando sean 2 y tengan más de 5 ;p

    Creo q el compromiso de tu esposo es también super importante, luego empiezan con el tiempo para ellos, la actividad física etc etc

    Muero x leer que hacen en estos casos. ..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *